- Pepe Monteserín (1952-), La conferencia. El plagio sostenible, pág. 185-186, Lengua de Trapo, Madrid [2006] :
“Mestizajes,
préstamos, cruzamientos facsímiles..., todos los
escritores copiamos, nos inspiramos, parafraseamos, reiteramos,
corroboramos, nos asemejamos, nos identificamos, continuamos,
falsificamos, deslizamos un mimotexto, generalizamos, particularizamos
cosas de otros, intertextualizamos, reinventamos, redescubrimos,
reivindicamos, asimilamos, arreglamos, recolpilamos, reflejamos
interpretamos (...) metatextualizamos, architextualizamos,
hipertextualizamos, hacemos un pastiche, travestimos un hipotexto
(...), trasuntamos, transcribimos más o menos literalmente,
fusilamos, homenajeamos, ironizamos sobre el topos, a veces para
contradecir lugares originales. Todos hacemos guiños, simulamos,
caricaturizamos, parodiamos, emulamos, nos contagiamos, tratamos de
empatar, calcamos, hacemos la segunda, imitamos muy de cerca, o lo
hacemos de modo menos literal, menos superficial, reimitamos
después de apropiarnos, como dijo Quintiliano, de la fuerza y
espíritu del modelo. Los etólogos lo llaman conciencia
colectiva. Perseguimos la armonia de otros, nos guiamos, hacemos un remake,
componemos un refrito, colamos un remedo, coproducimos, interlineamos,
adeudamos más o menos solapadamente. A menudo reescribimos
cambiando el punto de vista, reivindicando al malo, o continuamos la
obra (...) Caminamos en paralelo, tomamos referencias, dialogamos con
los clásicos o con los modernos, recatamos, escribimos novela
sobre novela un palimpsesto interminable; coincidimos de buena de fe,
adulteramos y usurpamos. Casualidades aparte. Y plagiamos
también de la manera más grosera: primero traducimos,
luego imitamos en nuestro idioma y, finalmente, lo emulamos."
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